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Demasiada tradición
eclesiástica en Navidad
El Adviento y la Navidad
se han transformado en una costumbre tradicional pagana.
El Occidente cristiano, sumergido en el torbellino navideño,
en el delirio de los regalos, del resplandor y centelleo,
ha olvidado el hecho sin igual que sucedió hace
2000 años: La encarnación del Hijo de
Dios en un cuerpo humano. El Hijo de Dios vino a nosotros
los hombres. El Adviento y la Navidad, sin embargo,
ya no tienen nada que ver actualmente con la venida
del Señor y con Su enseñanza.
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El “rebaño cristiano”
de la Iglesia, que se ha tornado insensible e indiferente,
celebra una fiesta pagana eclesiástica tradicional,
cuyas raíces se encuentran en la creencia en ídolos
de tiempos pasados.
Sólo unos pocos quieren que se les
recuerde esto. ¡Todo es tan bellamente festivo y sentimental.
Como que se trata de la fiesta de la familia!
Bonito sería si fuese la fiesta de
la familia intacta, cuando justamente la familia de José
y María simboliza una familia realmente pacífica.
¿Pero qué pasa en muchas familias tradicionales?
Quizás –pero sólo quizás–
se finge durante un par de horas un mundo ideal, especialmente
cuando todos reunidos consumen carne de pavo, ganso, pato
o un trozo de ciervo, un asado de jabalí, bacalao o
en otro lugar una exquisitez en base a carne. Al abrir los
regalos empieza ya a crujir la tensión. No es que se
tenga nada en contra de los regalos, mientras vengan del corazón
y sobre el regalado no penda de antemano la herradura de la
suerte de la “feliz” expectativa.
Sobre el altar de la tradición eclesiástica,
durante estas fiestas “santas” se lleva a cabo
una matanza de millones de animales, para mantener a lo más
por tres o cuatro horas el sentimental resurgimiento del sentido
de familia. ¡Se trata, claro, de Navidad!
Quien observe este mundo con los ojos muy
abiertos, sabe que la perversión no es ilimitada, pero
sí mundial. Debido a esta sociedad pervertida sufre
también la Madre-Tierra y muy especialmente sufren
los animales. ¿Por qué tienen que estar los
animales a disposición para cualquiera fiesta? Esto
está muy claro: Porque no se han dejado ni se dejan
adoctrinar impositiva y dogmáticamente, como la masa
de los hombres ha permitido y sigue permitiendo que se haga
con ella. Los animales no se convirtieron ni en católicos
ni en luteranos, no pertenecen a ninguna institu¬ción
eclesiástica, ellos permanecen fieles al verdadero
Dios.
Esto no tiene nada que ver con Jesús,
el Cristo. Viéndolo así, la Navidad es paganismo
puro.
Maite Valderrama
http://www.vida-universal.org
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